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Enclavada en el Noroeste de la Región de Murcia, y caracterizada por sus importantes relieves (con alturas entre 650 y 900 m sobre el nivel del mar), terrenos calizos con elemento pedregoso, escasa pluviometría, son la clave para un especial cultivo de la vid y la obtención de grandes vinos. Una superficie vitícola pequeña pero con diversos microrelieves que permite distinguir subzonas de viñedo en Bullas con distinta madurez y diferentes tipos de vinos.
Desde tiempo inmemorial se reconoce la presencia de vid y vino en esta tierra. En la primera parte del siglo XX, las bodegas protagonizaban y caracterizaban los distintos barrios del pueblo. Eran bodegas de garaje, y del recuento hecho en la actualidad se deduce que habían más de 50. Algunas de estas bodegas ya centenarias y en desuso están abiertas al público, y pueden visitarse previa cita o bien cada primer domingo de mes coincidiendo con el mercadillo El Zacatín (mercado de productos artesanales).
Hoy en día, las mejoras tecnológicas en campo y bodega, han reducido de forma considerable el número de empresas elaboradoras. Desde 1994 tenemos reconocidos nuestros vinos, como vinos de calidad, fecha en la que fue aprobada nuestra Denominación de Origen que lleva el nombre de Bullas aunque abarca también viñedos limítrofes a nuestro pueblo (Lorca, Mula, Caravaca, Calasparra, Moratalla y Ricote).
Aromas de fermentación, remolques de uva, cuadrillas de vendimiadores, son el ambiente que respiramos en la actualidad desde mediados de septiembre hasta bien avanzado el mes de octubre. Vinos tintos, rosados y blancos caracterizan nuestro parquevinícola. Y la uva Monastrell compartida ya con otras variedades (Cabernet sauvignon, Tempranillo, Syrah, Merlot) es la responsable de nuestros tintos y rosados. Los blancos, vinos aromáticos y secos provienen de la variedad Macabeo.
Todo ello sería insuficiente si la oferta turística no aglutinara el paseo por viñedo y bodega, y la visita al Museo del Vino, que desde el año 2003 se abrió al público. Visitas obligadas cuando alguien viene a Bullas que dejan el mejor sabor de boca y el mayor acercamiento a todos los recursos naturales y paisajísticos de que disponemos.
Hoy en día, la industria vitivinícola de Bullas se ha modernizado mucho: se han renovado las vides, se han plantado nuevas variedades, se invierte en tecnología y se cuenta con la Declaración de Denominación de Origen, todo lo cual garantiza una elaboración y una crianza esmeradas, reguladas por una normativa exigente para con las cooperativas y bodegas actuales. Se trabaja desde todos los frentes para producir vinos de calidad y aumentar la competitividad; especialmente activa es la cooperación transnacional para vencer las limitaciones y deficiencias estructurales de la zona y potenciar el sector.
Con cambios que no han impedido que Bullas conserve el aroma, el ambiente de pueblo vitivinícola de otros tiempos: la fermentación de los mostos, las migas que celebran el final de la elaboración del vino, la degustación de los vinos recién elaborados y el comentario de la cata, los colores, olores, sabores del nuevo caldo..., la "salud" de la uva durante la vendimia, la producción, y tantas y tantas apreciaciones para compartir y contar al mundo entero, invitando desde aquí a participar en las futuras tertulias y encuentros sobre el vino que en Bullas habrán de tener lugar. |